martes, 10 de diciembre de 2013

Palabras que no te quiero dar

Tengo ganas de arrancarme la piel para hacer libre, de la cárcel que es mi cuerpo, lo que me está corroyendo internamente, pero aun con esta facultad adquirida, ¿a dónde es que podrían ir?, ¿en qué lugar alguien pudiera darles asilo?
Por ello, aunque así lo desee, necesito hallar un modo en que los daños sean mínimos y, al mismo tiempo, me permita desahogar la desesperación, antes de que pierda el juicio.

¡Tinta!, donde fue que dejé el tintero, -pronto me encuentro debajo de una lluvia de papeles- decepción menos sufrible pero no por ello pierde su naturaleza...- despues me preocuparé por esto-
Requisito para un texto: papel, tinta, un sentimiento que debo apartar y -exacto- pluma...
Aquí es donde veo desde cuando me he apartado del maravilloso mundo del arte, donde puedo dejar a mis yo pasados y seguir con la farsa que es mi rostro sonriente.

Hallado el último requisito, tomo con gran fuerza mi amada pluma, la acerco con rapidez y fijo certero el objetivo, para evitar un prolongado dolor que me impida extirpar su veneno,... se abre -erróneamente pensé escribir ante mí- en mí, el sustituto perfecto de mi tintero...

En tu honor mis versos bañados en cianuro,
Mostrarán ya sólo el vestigio
Quizá deformes el propósito a adulación,
Incompetente selectivo...

Alexander Zante © 2013

Twitter: @Alexander_Znt



No hay comentarios:

Publicar un comentario