Ahora que tengo libertad de tiempo, y que mi mente no se haya atiborrada con los conocimientos de campos ajenos al de las letras, salen de su escondite los recuerdos sobre ella; a tono con las festividades del momento, cambiaría lo que pudiera obtener con el ritual de despedida al año que concluye, por un único deseo que surtiera efecto mientras escribo éstas letras, olvidar tu nombre.
El por qué es bastante sencillo de explicar: si a mi saber desconozco tu nombre, instantáneamente eres inexistente, pues los rostros, aun en la constancia, difícilmente puedo grabarlos; por ende, mis letras habrán de dirigirse a un algo cuya vida pende entre lo que, creo, he vivido en esta realidad y la fantasía de mis ensueños, haciendo surgir una agónica duda, para la que irremediablemente, con el tiempo, hallaré un final absoluto.
En cambio, un nombre, incluso inventado por ti, me ofrece la posibilidad de darle dirección a mi cantar, y adjunto al recuerdo de tu nombre, vendrá tu imagen, que se hará de un espacio permanente en mi consciencia, te habré de convertir en mi enfermedad recurrente.
Tanto es así que sobre papel, lo juro y firmo, tengo impregnados al rededor de cincuenta pensamientos que me produjo una.
Y es con este escrito, que busco evitar gritar tu nombre, pues de hacerlo, comenzaré a albergar la esperanza de que esta vez, si habrás de acudir a mi llamado.
Alexander Zante © 2013
Twitter: @Alexander_Znt
hola yo soy la chica de yahoo
ResponderEliminarme encanto tu manera de escribir, realmente muy completo y describes las cosas como si fueras armando un misterio y al final se sabe el por que de su actitud
en cuanto a lo de que si tengo blog, si tengo :) es http://diasimaginario.blogspot.com.ar/ aunque sabrás disculpar que no es tan bueno ya que soy nueva en esto.
bueno muchas gracias por tu comentario ya que me sirvió todo lo que me dijiste y ademas, me encanto como escribes :) suerte